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Muletas: La Guía Completa para Elegir y Usar las Correctas

#Blog#Ayuda para caminar

¿Enfrentar una recuperación con muletas te genera más preguntas que certezas? Es una sensación común. El miedo a elegir el tipo incorrecto, el dolor en manos y axilas, o la simple idea de subir un escalón pueden convertir un apoyo esencial en una fuente de estrés e inseguridad. Un mal ajuste o una técnica incorrecta no solo retrasan tu mejoría, sino que pueden provocar nuevas molestias o incluso caídas.

En Ortopedia Suiza, entendemos que tu bienestar y autonomía son la prioridad. Por eso, hemos creado esta guía completa para darte la confianza que necesitas. Aquí encontrarás la solución a todas tus dudas: te enseñaremos paso a paso cómo seleccionar las muletas perfectas para tu estatura y lesión, cómo ajustarlas con precisión para evitar el dolor y, lo más importante, cómo caminar, sentarte y usar escaleras de forma segura. Prepárate para transformar tu recuperación en un proceso cómodo y sin complicaciones.

Puntos Clave

  • Selecciona el tipo de muleta adecuado para tu lesión y tiempo de uso para asegurar el soporte y la comodidad que necesitas.
  • Un ajuste incorrecto de la altura de tus muletas es una causa común de dolor; aprende a medirlas con precisión usando tu calzado habitual.
  • Domina las técnicas de marcha fundamentales para desplazarte con seguridad y estabilidad desde el primer momento.
  • Aplica la regla clave para subir y bajar escaleras y superar otros obstáculos diarios sin riesgo de caídas.

Tabla de Contenidos

  • Tipos de Muletas: ¿Cuál es la ideal para tu recuperación?
  • Ajuste Perfecto: Cómo Medir y Configurar tus Muletas a tu Altura
  • Técnicas para Caminar con Muletas: Guía Paso a Paso
  • Superando Obstáculos Cotidianos: Escaleras, Sillas y Más
  • Errores Comunes y Consejos de Seguridad para Evitar Lesiones

Tipos de Muletas: ¿Cuál es la ideal para tu recuperación?

Cuando la movilidad se ve comprometida por una lesión o cirugía, las muletas se convierten en una herramienta fundamental para la recuperación. Elegir el tipo correcto no es una decisión menor; influye directamente en tu comodidad, seguridad y en la eficacia del proceso de rehabilitación. La elección depende de factores clave como el tipo de lesión y si el soporte es a corto o largo plazo. Existen diversos tipos de muletas, pero las más comunes se dividen en dos grandes grupos, cada una con un propósito específico.

Para visualizar mejor cómo dar los primeros pasos, te compartimos este útil video:

El material también es un factor a considerar. La mayoría de las muletas modernas son de aluminio, un material ligero, resistente y fácilmente ajustable a la altura del usuario. Las de madera, aunque más tradicionales, siguen siendo una opción por su gran robustez, si bien suelen ser más pesadas y con menos opciones de ajuste.

Muletas Axilares: Soporte para lesiones agudas

Son las más comunes y están diseñadas para un uso a corto plazo, como en casos de esguinces, fracturas o postoperatorios. Su función es transferir el peso del cuerpo a la parte superior de los brazos y el torso. Son fáciles de encontrar y generalmente más económicas. Sin embargo, es crucial ajustarlas correctamente para evitar la presión directa sobre las axilas, ya que un uso inadecuado puede comprimir los nervios y causar dolor o adormecimiento.

Muletas Canadienses (de Antebrazo): Comodidad para uso prolongado

Recomendadas para personas que necesitan asistencia para caminar a largo plazo o de forma permanente debido a condiciones crónicas. Estas muletas ofrecen un soporte en el antebrazo, lo que permite una mayor libertad de movimiento para las manos. Fomentan una postura más erguida y son más ergonómicas, reduciendo la fatiga en hombros y muñecas. Aunque requieren más fuerza en el tronco y los brazos, brindan una mayor estabilidad y control al caminar.

Tabla Comparativa: Axilar vs. Canadiense

Para facilitar tu elección, aquí tienes una comparación directa de las características más importantes:

CaracterísticaMuleta AxilarMuleta Canadiense
Tipo de Lesión IdealLesiones agudas y temporales (fracturas, esguinces).Condiciones crónicas, debilidad permanente.
Duración de UsoCorto plazo (semanas).Largo plazo (meses o permanente).
ComodidadMenor. Riesgo de presión en nervios axilares.Mayor. Diseño ergonómico que mejora la postura.
Facilidad de UsoAprendizaje rápido, intuitivo.Requiere más práctica y fuerza en brazos.

Con esta información, podrás elegir con mayor seguridad la solución de movilidad que necesitas. Explora nuestra selección de bastones y muletas ortopédicas para encontrar el producto certificado que mejor se adapte a tu proceso de recuperación.

Ajuste Perfecto: Cómo Medir y Configurar tus Muletas a tu Altura

Unas muletas mal ajustadas no solo son incómodas, sino que pueden ser peligrosas. De hecho, un ajuste incorrecto es una de las principales causas de dolor en hombros, muñecas y espalda, e incluso puede provocar lesiones nerviosas en la zona de la axila. Para garantizar una recuperación segura y eficaz, dedicar tiempo a configurar correctamente tus muletas es un paso fundamental que no debes omitir.

Antes de comenzar, ten en cuenta dos recomendaciones clave para tu seguridad: realiza siempre el ajuste con el calzado que usarás habitualmente y, si es posible, pide ayuda a un familiar o amigo para mantener el equilibrio mientras mides.

Ajuste de Muletas Axilares

Este es el tipo más común y su correcta configuración es vital para evitar la compresión de los nervios axilares. El proceso para ajustar la altura de las muletas es sencillo, pero requiere atención a los detalles para garantizar tu seguridad y comodidad. Sigue estos pasos:

  • Altura total: De pie y erguido, coloca las muletas bajo tus brazos. Debe haber un espacio de aproximadamente 2 a 3 dedos (unos 5 cm) entre la almohadilla superior y tu axila.
  • Ajuste de la empuñadura: Con los brazos relajados a los costados, la empuñadura debe quedar a la altura del pliegue de tu muñeca.
  • Flexión del codo: Al sujetar la empuñadura en la posición correcta, tu codo debe tener una ligera flexión, de unos 15 a 30 grados. Esto te permitirá extender el brazo completamente al dar un paso.

Error a evitar: Nunca te apoyes con todo tu peso directamente sobre las axilas. El peso corporal debe ser soportado por tus manos y brazos, no por la zona axilar.

Ajuste de Muletas de Antebrazo (o Canadienses)

Estas muletas ofrecen mayor libertad de movimiento y también requieren una configuración precisa para maximizar su beneficio y minimizar la tensión en el cuerpo. Los puntos clave a verificar son:

  • Ajuste de la empuñadura: Al igual que con las muletas axilares, la empuñadura debe estar alineada con el pliegue de tu muñeca cuando estás de pie con los brazos relajados.
  • Posición del brazalete: El brazalete de antebrazo debe situarse en la parte más ancha y fuerte de tu antebrazo, aproximadamente 2 a 4 cm por debajo del codo.
  • Tensión del brazalete: Asegúrate de que el brazalete no esté ni muy apretado ni muy suelto. Debe permitirte mover el brazo con libertad sin que la muleta se caiga al soltar la empuñadura.
  • Flexión del codo: Al igual que en el modelo anterior, debes mantener una flexión de codo de 15 a 30 grados al sujetar la empuñadura.

Una vez realizado el ajuste inicial, camina unos pocos pasos en un lugar seguro para verificar que te sientes cómodo y estable. Un ajuste perfecto es tu mejor aliado para una recuperación sin contratiempos.

Muletas infographic - visual guide

Técnicas para Caminar con Muletas: Guía Paso a Paso

Aprender a caminar correctamente con muletas es un paso fundamental para garantizar una recuperación segura y eficiente. Antes de empezar, asegúrate de que el espacio esté despejado de obstáculos como alfombras sueltas o cables. Es muy recomendable practicar primero en un lugar seguro y, si es posible, con la asistencia de un familiar o amigo. La clave es encontrar un ritmo constante que te brinde estabilidad. Aunque esta guía ofrece pautas generales, recuerda que siempre debes seguir las indicaciones específicas de tu médico o fisioterapeuta, quienes conocen los detalles de tu lesión. Para profundizar, existen excelentes recursos que detallan diversas técnicas para caminar con muletas y que pueden complementar las instrucciones de tu especialista.

Marcha sin apoyo de peso (lesión grave)

Esta técnica se utiliza cuando no puedes poner ningún peso sobre tu pierna lesionada. El movimiento crea una base de "trípode" estable para máxima seguridad. Sigue estos pasos:

  • Paso 1: Avanza ambas muletas y tu pierna lesionada unos 30 cm hacia adelante, manteniéndola elevada del suelo.
  • Paso 2: Apoya firmemente las muletas en el suelo y transfiere tu peso corporal a las empuñaduras.
  • Paso 3: Impúlsate hacia adelante con tu pierna sana, aterrizando suavemente entre las muletas.

Marcha con apoyo de peso parcial

A medida que tu recuperación avanza, tu médico podría indicarte que comiences a aplicar algo de peso. El objetivo es transferir gradualmente la carga de las muletas a tu pierna afectada. El procedimiento es similar al anterior, pero con una diferencia clave: al avanzar las muletas y la pierna lesionada, apoya el pie afectado en el suelo, aplicando solo la cantidad de peso que te hayan indicado. Luego, completa el paso avanzando la pierna sana por delante de las muletas.

Cómo girar de forma segura

Girar bruscamente es una causa común de caídas. Para evitarlo, nunca pivotes sobre tu pierna lesionada. En su lugar, realiza el giro con una serie de pasos pequeños y controlados, moviendo primero las muletas en la dirección deseada y luego girando lentamente sobre tu pierna sana. La paciencia es tu mejor aliada para mantener el equilibrio y la seguridad en cada movimiento. Evita los giros rápidos o pivotar sobre el pie afectado para prevenir cualquier contratiempo.

Superando Obstáculos Cotidianos: Escaleras, Sillas y Más

Moverse durante la recuperación implica aprender a navegar el entorno de una manera diferente. Actividades que antes eran automáticas, como subir un escalón o sentarse, ahora requieren técnica y concentración para garantizar su seguridad. La clave es la paciencia y la planificación de cada movimiento, evitando apuros que puedan provocar un accidente.

Para las escaleras, existe una regla de oro fácil de recordar que le servirá de guía: "subir al cielo con la pierna buena, bajar al infierno con la mala". Esta simple frase le ayudará a interiorizar el patrón de movimiento correcto para mantener siempre el equilibrio y el control.

Cómo subir escaleras con seguridad

Al enfrentarse a una escalera, la prioridad es la estabilidad. Si hay un pasamanos o baranda, úselo siempre como su principal punto de apoyo. La técnica correcta no solo previene caídas, sino que también reduce el esfuerzo sobre su cuerpo.

  • Paso 1: Acérquese al primer escalón y, si hay baranda, tómela con una mano y sujete ambas muletas con la otra.
  • Paso 2: Apoyándose firmemente en la baranda y las muletas, suba primero su pierna sana ("la buena") al escalón.
  • Paso 3: A continuación, impulse su cuerpo hacia arriba y suba la pierna lesionada y las muletas al mismo escalón.
  • Paso 4: Haga una pausa para estabilizarse y repita el proceso, escalón por escalón, a un ritmo tranquilo y controlado.

Cómo bajar escaleras de forma controlada

Bajar escaleras requiere aún más precaución, ya que la gravedad juega en su contra. Nuevamente, la baranda es su mejor aliada. Aquí es donde aplica la segunda parte de la regla: liderar el movimiento con la pierna lesionada.

  • Paso 1: Posiciónese cerca del borde del escalón, sujetando la baranda con una mano y las muletas con la otra.
  • Paso 2: Baje primero las muletas y la pierna lesionada ("la mala") al escalón inferior.
  • Paso 3: Usando la baranda y las muletas como soporte, baje con cuidado su pierna sana al mismo escalón.
  • Paso 4: Asegúrese de tener un equilibrio sólido antes de proceder al siguiente escalón. La clave es mantener el control en todo momento.

Sentarse y levantarse de una silla

Esta tarea cotidiana requiere una técnica específica para evitar perder el equilibrio. El objetivo es usar los brazos y la pierna sana para controlar el movimiento, protegiendo la extremidad afectada.

Para sentarse:

  1. Retroceda lentamente hasta que la parte posterior de sus piernas toque el borde de la silla.
  2. Sujete ambas muletas con la mano del lado de su pierna lesionada.
  3. Extienda la otra mano hacia atrás para apoyarse en el reposabrazos o en el asiento de la silla.
  4. Manteniendo la pierna lesionada extendida hacia adelante, flexione la rodilla de su pierna sana y baje su cuerpo lentamente hasta sentarse.

Para levantarse: Realice el proceso a la inversa. Impúlsese con su pierna sana y sus brazos, manteniendo la pierna lesionada extendida, hasta que esté de pie y pueda volver a tomar las muletas correctamente.

Dominar estas técnicas le devolverá la independencia y la confianza en su día a día. Recuerde que la práctica en un entorno seguro y el uso de un equipo de calidad son fundamentales para mejorar su calidad de vida durante la rehabilitación. Para asegurar que cuenta con el apoyo adecuado, explore nuestras soluciones de movilidad certificadas.

Errores Comunes y Consejos de Seguridad para Evitar Lesiones

Utilizar las muletas de forma correcta es tan crucial para tu recuperación como el propio descanso. Una técnica inadecuada no solo puede retrasar el proceso de sanación, sino que también puede generar nuevas lesiones en hombros, muñecas o espalda. Es fundamental revisar tu equipo regularmente para asegurar que se mantenga en buen estado. La prevención es tu mejor herramienta para garantizar un proceso sin contratiempos y volver a tu rutina con total seguridad.

Principales errores que debes evitar

Dominar el uso de tus ayudas técnicas implica ser consciente de ciertas prácticas que pueden ser perjudiciales. Presta especial atención a los siguientes puntos para proteger tu cuerpo y optimizar tu movilidad:

  • Apoyar el peso corporal en las axilas: Es el error más común y peligroso. La presión constante puede comprimir nervios y vasos sanguíneos, causando dolor, hormigueo o incluso una condición conocida como parálisis del nervio radial. El peso debe recaer siempre en tus manos y brazos.
  • Ajustar la altura de forma incorrecta: Si las muletas están muy altas, forzarás los hombros y el cuello. Si están muy bajas, te obligarán a encorvarte, generando tensión en la espalda y muñecas, además de comprometer tu equilibrio y afectar tu postura general.
  • Mirar constantemente hacia los pies: Aunque parezca un acto reflejo para no tropezar, reduce tu campo de visión y te impide anticipar obstáculos. Mantén la cabeza erguida, escaneando el camino por delante para reaccionar a tiempo.
  • Intentar caminar demasiado rápido: La prisa es enemiga de una recuperación segura. Dar pasos muy largos o moverse con rapidez aumenta significativamente el riesgo de pérdida de equilibrio y caídas. Avanza a un ritmo controlado, con pasos cortos y seguros.

Consejos prácticos para tu seguridad

Además de una buena técnica, pequeñas acciones en tu día a día pueden marcar una gran diferencia. Sigue estas recomendaciones para moverte con mayor confianza y minimizar riesgos en tu entorno:

  • Usa calzado adecuado: Prefiere siempre zapatos cerrados, de taco bajo y con suela de goma antideslizante para garantizar la máxima estabilidad en cada paso, especialmente sobre superficies lisas.
  • Revisa las puntas de goma (regatones): Son el único punto de contacto con el suelo y son vitales para el agarre. Inspecciónalos a diario y cámbialos si se ven gastados o agrietados. Un regatón en mal estado pierde su capacidad de adherencia.
  • Adapta tu hogar: Mantén los suelos secos y despejados. Retira alfombras sueltas, cables u otros objetos que puedan convertirse en un peligro de tropiezo, y asegúrate de tener buena iluminación en pasillos y escaleras.
  • Invierte en calidad y confianza: Considera utilizar muletas de calidad certificada. Un equipo bien diseñado y fabricado con materiales resistentes te proporcionará la seguridad y el soporte que son fundamentales para tu bienestar durante la rehabilitación.

Un Paso Firme Hacia Tu Bienestar y Recuperación

Ahora cuentas con el conocimiento necesario para transformar tu proceso de rehabilitación. Como hemos visto, elegir el tipo correcto de muletas, realizar un ajuste perfecto a tu medida y dominar las técnicas de uso no son solo recomendaciones, sino pasos esenciales para garantizar tu seguridad, acelerar tu recuperación y recuperar tu independencia. Evitar los errores comunes es clave para prevenir contratiempos y mantenerte en el camino correcto hacia tu bienestar integral.

En Ortopedia Suiza, entendemos la importancia de cada paso que das. Por eso, te invitamos a dar el siguiente con total confianza. Con el respaldo de más de 25 años de experiencia mejorando la calidad de vida de las personas en Chile, te garantizamos soluciones a tu medida. Encuentra las muletas adecuadas para tu recuperación en nuestro catálogo online, donde todos nuestros productos están certificados para ofrecerte la máxima seguridad y durabilidad.

Si necesitas una guía personalizada, no dudes en visitarnos. Nuestro equipo te brindará asesoría experta en nuestras tiendas de Santiago para asegurar que tomes la mejor decisión. Recuerda, una buena elección es el inicio de un camino firme. ¡Mucho ánimo en tu recuperación!

Preguntas Frecuentes sobre el Uso de Muletas

¿Cuánto tiempo tendré que usar muletas?

La duración del uso de muletas depende completamente de la indicación de tu médico tratante. El tiempo varía según el tipo de lesión (fractura, esguince, postoperatorio) y la velocidad de tu recuperación personal. Es crucial seguir las recomendaciones de tu traumatólogo o kinesiólogo, ya que ellos determinarán el momento adecuado para disminuir el apoyo o dejar de usarlas. Acelerar el proceso sin supervisión profesional puede retrasar tu bienestar general.

¿Es mejor usar una o dos muletas?

Para una recuperación segura y una correcta distribución del peso, lo ideal es usar dos muletas. Esto garantiza mayor estabilidad, protege la extremidad afectada y previene desequilibrios en la espalda o cadera. El uso de una sola muleta se recomienda solo en las etapas finales de la rehabilitación o para lesiones menores, siempre bajo indicación médica. En ese caso, se debe llevar en el lado opuesto a la pierna lesionada para un mejor soporte.

¿Cuál es la diferencia entre una muleta y un bastón?

La diferencia principal es el nivel de soporte que cada uno proporciona. Las muletas están diseñadas para transferir una parte importante del peso corporal desde las piernas hacia la parte superior del cuerpo, siendo esenciales cuando se debe evitar la carga en una extremidad. Por otro lado, un bastón ofrece un apoyo más ligero, enfocado en mejorar el equilibrio y la estabilidad al caminar, pero no para soportar una carga corporal significativa.

Me duelen las manos al usar las muletas, ¿qué puedo hacer?

El dolor de manos es frecuente, pero tiene solución. Primero, verifica que la altura de las muletas sea la correcta: las empuñaduras deben estar al nivel de tus muñecas. El peso debe recaer en tus manos, no en las axilas. Si el ajuste es correcto, considera adquirir almohadillas acolchadas o empuñaduras ergonómicas. Estos accesorios distribuyen la presión de forma más uniforme, mejorando significativamente la comodidad y tu calidad de vida durante el uso.

¿Se pueden arrendar las muletas en lugar de comprarlas?

Sí, el arriendo es una solución muy práctica y económica, especialmente para procesos de rehabilitación de corto a mediano plazo. Muchas ortopedias en Chile ofrecen este servicio, permitiéndote acceder a un producto de calidad sin realizar una gran inversión. Es una opción ideal para recuperaciones de algunas semanas o meses. Al arrendar, asegúrate de que el proveedor garantice que el producto está higienizado y en perfectas condiciones de seguridad.

¿Cómo puedo transportar cosas mientras uso muletas?

La clave es mantener las manos libres para garantizar tu seguridad y equilibrio. La solución más efectiva es usar una mochila para llevar objetos más grandes, distribuyendo el peso en la espalda. Para artículos pequeños y de uso frecuente como el teléfono, la billetera o las llaves, un banano (riñonera) o una cartera cruzada son excelentes alternativas. Evita por completo llevar objetos en las manos, ya que compromete tu estabilidad y el manejo de las muletas.

¿Cubre el seguro de salud (Fonasa o Isapre) el costo de las muletas?

La cobertura depende específicamente de tu plan de salud. Generalmente, tanto Isapres como Fonasa pueden ofrecer un reembolso parcial o total por la compra o arriendo de “ayudas técnicas”, pero es indispensable contar con una orden médica que justifique su necesidad. Para gestionar el beneficio, deberás presentar la boleta o factura junto a la prescripción médica. Te recomendamos contactar directamente a tu aseguradora para confirmar la cobertura y el proceso a seguir.

Aviso importante:

La información contenida en este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos, y no reemplaza en ningún caso la evaluación, diagnóstico, indicación ni tratamiento médico o profesional.

Ante cualquier dolor, molestia, lesión o condición de salud, se recomienda consultar a un médico u otro profesional de la salud calificado antes de iniciar el uso de cualquier producto, ayuda técnica o cambio en su tratamiento habitual.

Los productos y soluciones mencionados deben utilizarse según indicación profesional, considerando las características particulares de cada persona.

Ortopedia Suiza SpA no se hace responsable por el uso indebido, incorrecto o sin supervisión profesional de la información aquí contenida, ni por las consecuencias derivadas de decisiones tomadas exclusivamente en base a este contenido.

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